5. Problemas logopédicos en los trastornos del retraso mental

En este apartado y de manera complementaria al anterior, se exponen los problemas logopédicos más habituales en los trastornos que cursan con retraso mental: el RM sin etiología identificable, el síndrome de Down, el síndrome de Williams, y el síndrome del X-frágil.

Lógicamente, el conocimiento de estos problemas es importante para conocer las características de los distintos casos de retraso mental, así como para determinar los aspectos que deben ser objeto de evaluación logopédica.

 

Problemas logopédicos en RM sin etiología conocida

Los problemas habituales son altamente variables, aunque en general consisten en retrasos en el lenguaje similares a los que se expusieron al hablar del trastorno específico del lenguaje (TEL), y que suelen afectar a los siguientes aspectos del lenguaje:

  • Aspectos prelingüísticos.
  • Aspectos fonológicos y léxicos.
  • Aspectos morfosintácticos.
  • Aspectos pragmáticos.

Es decir, que si hay RM sin causa conocida, los problemas a nivel de lenguaje variarán según las características de cada caso y dependerán de numerosos factores. Por tanto, se recomienda hacer siempre una evaluación amplia que nos permita determinar los déficit particulares.

Problemas logopédicos en síndrome de Down

  • Retrasos en el desarrollo prelingüístico: afectan a todas las conductas de atención conjunta, desarrollo comunicativo, audición, etcétera, que son propias de los bebés de 0-1 años.
  • Retrasos en el balbuceo y las primeras palabras: es muy frecuente que los niños con esta problemática tarden más tiempo del habitual en desarrollar el primer lenguaje, y que además lo hagan con una calidad peor.
  • Dificultades en la articulación fonética: manifestadas en omisiones, sustituciones, retraso en la adquisición fonética, etcétera.
  • Alteraciones en la discriminación auditiva de fonemas: pese a mantener un nivel auditivo dentro de los límites normales, en ciertos casos hay una dificultad para discriminar los sonidos del habla de los demás, lo que provoca alteraciones en la comprensión.
  • Vocabulario reducido: en comparación con los niños de su edad, suelen tener dificultades en la extensión del vocabulario. No obstante, no está claro si este déficit es una características del problema o está causado por las condiciones habitualmente difíciles en las que los niños con RM se suelen desenvolver.
  • Problemas en la organización léxica del vocabulario (categorías): además de tener un vocabulario deficitario, es habitual que haya dificultades para establecer relaciones léxicas entre palabras y el aprendizaje de categorías.
  • Pobreza gramatical: estaría caracterizada por frases muy simples, construcciones de escasa complejidad, etcétera.
  • Dificultades en el uso de los distintos elementos morfosintácticos: en general pueden verse afectados todos los elementos del lenguaje (pronombres, verbos, morfemas de género y número, etcétera), dependiendo de las características de cada caso particular.
  • Alteraciones en habilidades pragmáticas avanzadas: serían las implicadas en la iniciación y mantenimiento de conversaciones, utilización de fórmulas sociales apropiadas, etcétera. Estas habilidades tardan bastante tiempo en aprenderse, de manera que los niños con síndrome de Down muestran bastantes dificultades con las mismas.
  • Dificultades en la organización del discurso: consisten en limitaciones para organizar y construir un discurso lingüístico apropiado.

Problemas logopédicos en síndrome de Williams

  • Retraso en la adquisición de las primeras palabras: al igual que ocurría en el síndrome de Down, es común que los niños con este trastorno tengan un retraso en el primer lenguaje, que se manifiesta en una adquisición más dificultosa y más lenta.
  • Dificultades en el vocabulario y en las relaciones léxicas entre palabras: son frecuentes los déficits en vocabulario deficitario, así como la existencia de dificultades para establecer relaciones léxicas entre palabras y para aprender categorías de palabras.
  • Habla fluida: generalmente, la fluidez del habla se mantiene bastante bien.
  • Articulación generalmente correcta: frente a otros problemas genéticos, la articulación de los niños con síndrome de Williams es bastante correcta. Esto no significa que sea perfecta o que pueda estar ligeramente afectada, pero normalmente no representa una dificultad importante para la comunicación.
  • Alteraciones en las cualidades de la voz (ronquera): por el contrario, sí que es común que los déficits producidos por el problema cromosómico repercutan en la voz y provoquen ronqueras y distorsiones.
  • Dificultades para la comprensión del lenguaje: pueden afectar tanto a la comprensión de órdenes, frases sencillas, o discursos.
  • Dificultades en el uso de elementos morfosintácticos y gramaticales: potencialmente implican todos los elementos morfosintácticos del lenguaje (pronombres, verbos, morfemas de género y número, etcétera), dependiendo de las características de cada caso particular.
  • Problemas severos en los aspectos pragmáticos del lenguaje: como se mencionó más arriba, serían las implicadas en la iniciación y mantenimiento de conversaciones, utilización de fórmulas sociales apropiadas, etcétera.

Problemas logopédicos en síndrome de X-frágil

  • Alteraciones en el habla: afectarían a la fluidez o a cualquier otra cualidad de la misma.
  • Ritmo desordenado y excesivamente rápido: que dificultaría la comprensión de las producciones lingüísticas.
  • Alteraciones en la voz.
  • Dificultades en la articulación: manifestadas en omisiones, sustituciones, retraso en la adquisición fonética, etcétera.
  • Uso deficiente de los elementos morfosintácticos: en general puede verse afectado cualquier elemento del lenguaje (pronombres, verbos, morfemas de género y número, etcétera), dependiendo de las características de cada caso particular.
  • Mejor nivel de comprensión que producción: la comprensión del lenguaje puede verse afectada, pero generalmente se conserva mejor que los aspectos productivos.
  • Limitaciones severas en los aspectos pragmáticos del lenguaje: similares a las descritas en los otros trastornos.

En cualquier caso, es importante recordar la variabilidad típica de la mayoría de trastornos del desarrollo, y que van a provocar que el logopeda se encuentre con casos muy distintos dentro de la misma etiqueta diagnóstica. Por tanto, la presencia de estos problemas logopédicos es aproximada, existiendo casos en los que están presentes la mayoría de los mismos, frente a otros en los que no lo están.