3. Desarrollo psicológico del niño con TEL

Dentro de la literatura existente sobre el TEL, un escaso número de trabajos han estudiado el desarrollo evolutivo de los niños con este tipo de problema, haciendo hincapié en las diferencias que se encuentran con el desarrollo de los niños "normales".

En general, el desarrollo inicial de los niños es normal o prácticamente normal en los aspectos motores, sociales, de inteligencia, etcétera, sólo estando alterados los lingüísticos. Sin embargo, estos mismos trabajos muestran que esos déficits en el lenguaje y la comunicación van a ir provocando, posteriormente, una mayor afectación en el desarrollo que puede afectar, principalmente, a las siguientes áreas:

  • Comportamientos prerrequisitos para el aprendizaje: para poder aprender, los niños deben poseer unos comportamientos mínimos como son (a) habilidades comunicativas básicas, (b) atención, (c) imitación verbal y (d) seguimiento de instrucciones. Los niños con TEL muestran dificultades con estos comportamientos prerrequisitos, por lo que sus aprendizajes posteriores se ven severamente limitados por la incapacidad de aprovecharlos.
  • Comportamientos disruptivos: debido a los problemas que tienen para comunicarse con los demás y a la frustración que eso produce, es frecuente que los niños con TEL muestren comportamientos como tirar cosas, gritar, tirarse al suelo, etcétera. De esta manera consiguen acabar con situaciones que les resultan aversivas como interactuar con los demás, el colegio, aprender, etcétera.
  • Inteligencia: las habilidades verbales son una parte esencial de lo que se considera como "inteligencia"; de hecho, la prueba más empleada (el WISC-R) tiene una escala destinada exclusivamente a medir este tipo de capacidades. Por tanto, un déficit lingüístico va a hacer que estos niños puntúen bajo en las pruebas de inteligencia, llegando a alcanzar un nivel borderline o de retraso mental leve.
  • Afectividad y aspectos sociales: los problemas de producción y comprensión del lenguaje suelen provocar que los niños se retraigan en el contacto social, o que sean considerados como "torpes" por los demás. Este retraimiento social puede llegar a ser severo y afectar el desarrollo de la afectividad y los comportamientos de socialización.
  • Rendimiento académico: por supuesto, los niños con TEL tienen un rendimiento académico muy pobre, ya que la mayor parte del currículum está construido sobre habilidades que tienen un componente verbal. Además, se ha encontrados que los profesores de niños con TEL tienen muy bajas expectativas sobre ellos.

De hecho, algunas investigaciones sugieren que los déficits lingüísticos propios del TEL pueden amplificar sus efectos con el paso del tiempo, llegando a generar situaciones más severas,  de manera que los niños que no son tratados de manera conveniente pueden llegar a ser considerados dentro de las categorías de retraso mental (por su pobre ejecución en pruebas de inteligencia) o incluso de retraso generalizado en el desarrollo (por sus déficits en afectividad y en desarrollo social).

En cualquier, debemos recordar aquí lo que expusimos al hablar de los problemas del desarrollo asociados a la sordera: la idea de que el TEL conlleva determinados problemas evolutivos debe tomarse con mucha precaución, ya que es plausible que dichos problemas no sean una consecuencia necesaria del trastorno, sino que estén causados y/o mediados por múltiples factores como la educación, la familia, las relaciones sociales, la forma en que se interactúa con los niños, etcétera.

Así y repitiendo lo que se afirmó en el tema anterior no hay que asumir los problemas de desarrollo en niños con TEL como algo inevitable y que vaya a estar presente en todos los casos, sino como una posibilidad que habrá de explorarse en la evaluación correspondiente